Osteoartritis de la articulación de la rodilla.

Osteoartritis de la articulación de la rodilla.

La artrosis de la articulación de la rodilla es una patología degenerativa-distrófica que conduce a la deformación y destrucción del cartílago articular. Poco a poco la extremidad pierde movilidad. Según las estadísticas, casi una de cada tres personas en el planeta sufre de artrosis y este número no disminuye. Las personas mayores, especialmente las que tienen sobrepeso, corren riesgo. Después de 65 años, la artrosis se diagnostica en el 70-85% de los casos de tratamiento del dolor de rodilla.

Un reumatólogo ayuda a mantener la calidad de vida de un paciente con patología articular.

Causas de la artrosis

  • Destrucción de la articulación por desgaste natural (envejecimiento del cuerpo).
  • Trastornos hormonales (menopausia, enfermedades endocrinas).
  • Defectos congénitos del sistema musculoesquelético.
  • Lesiones, cirugía en la articulación de la rodilla.
  • Deportes profesionales.
  • Trabajo físico monótono con mayor carga en las articulaciones de la rodilla.
  • Exceso de peso corporal.
  • Predisposición genética.
  • Enfermedades autoinmunes.

Síntomas de la enfermedad.

La artrosis deformante de la articulación de la rodilla (gonartrosis) se desarrolla lentamente y es crónica. En las primeras etapas, la enfermedad no causa dolor: la persona sólo siente molestias y rigidez en el miembro inferior. Poco a poco, las restricciones motoras aumentan. Sin el tratamiento adecuado, la rodilla se deforma notablemente. Las funciones motoras están tan deterioradas que a una persona le resulta difícil caminar, sentarse o levantarse. La artrosis deformante progresa hasta el punto de invalidar al paciente. Para preservar la articulación, es necesario consultar a un médico cuando aparezcan los primeros síntomas de patología.

Dependiendo de la gravedad, existen tres grados de artrosis de la articulación de la rodilla:

  • 1er grado. Las manifestaciones clínicas de la enfermedad son leves. La mayoría de los pacientes no prestan atención a los síntomas y continúan con su estilo de vida habitual. Con artrosis de grado 1, una persona puede sentir molestias en la rodilla después de estar de pie durante mucho tiempo, caminar intensamente o realizar actividad física. En una radiografía, se ve un estrechamiento del espacio articular y se ven osteofitos que crecen dentro de la articulación. Si la artrosis se detecta accidentalmente en la primera etapa, por ejemplo, durante un examen médico, su desarrollo puede ralentizarse significativamente e incluso detenerse.
  • 2do grado. El dolor con artrosis de la articulación de la rodilla se vuelve intenso y difícil de ignorar. La pierna resulta especialmente molesta temprano en la mañana o al anochecer. Durante el día, en reposo, persiste el dolor. Los procesos degenerativos en la articulación se reflejan en la marcha: la persona comienza a cojear. Al moverse, se escucha un crujido en la rodilla. La artrosis de segundo grado puede complicarse con el "ratón articular": esta es una afección en la que una partícula de hueso o cartílago destruido ingresa a la cavidad sinovial. Un cuerpo extraño provoca un dolor intenso que interfiere con el movimiento de la extremidad. En la exploración, la deformidad de la rodilla es evidente. Posible inflamación e hinchazón. La radiografía muestra un espacio articular estrechado y osteofitos, engrosamiento del hueso.
  • 3er grado. Una forma grave de la enfermedad que se desarrolla sin tratamiento. La artrosis de tercer grado es la causa de discapacidad permanente. El dolor en la rodilla es muy intenso, la movilidad es limitada, la persona no puede caminar de forma independiente y cada paso es doloroso. La pierna se deforma y comienza a hacer fuertes crujidos. En una radiografía, el médico determina la degeneración del tejido cartilaginoso, la destrucción de ligamentos, meniscos y la proliferación del tejido conectivo.

Diagnóstico de artrosis.

Para examinar al paciente se utilizan métodos de diagnóstico físico, de laboratorio e instrumental:

  • Análisis de sangre general, bioquímico, inmunológico.
  • Análisis del líquido sinovial.
  • Radiografía.
  • Ultrasonido de la articulación de la rodilla.
  • CT o MRI si está indicado.

El plan de examen es siempre individual y depende del estado del paciente.

Tratamiento de la artrosis de la articulación de la rodilla.

La terapia incluye un conjunto de procedimientos, medicamentos y recomendaciones para cambios en el estilo de vida. Es importante no intentar tratar la artrosis usted mismo. A menudo, los pacientes en las primeras etapas de la enfermedad usan analgésicos y consultan a un médico cuando la articulación ya está destruida. Cuanto antes se inicie el tratamiento, más eficaz será.

Tratamiento farmacológico

El médico prescribe medicamentos para aliviar la inflamación, la hinchazón, reducir el dolor, activar los procesos metabólicos y la regeneración de tejidos. Los medicamentos se seleccionan individualmente.

Se pueden tomar los siguientes medicamentos:

  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) en forma de tabletas, ungüentos, inyecciones. Los medicamentos alivian bien el dolor y la hinchazón y mejoran el bienestar del paciente.
  • Glucocorticosteroides en forma de inyecciones directamente en la articulación de la rodilla. Las inyecciones están indicadas para casos graves de la enfermedad, cuando la extremidad está prácticamente inmovilizada.
  • Bloqueos del dolor. Ayudan a afrontar los síntomas y aliviar el curso de la enfermedad.
  • Condroprotectores. Los medicamentos ayudan a restaurar el tejido cartilaginoso y ralentizan la destrucción de la articulación.

Tratamiento conservador

Terapia de ondas de choque

El método no es invasivo, ayuda a eliminar los depósitos de sal y mejora el trofismo del tejido conectivo. La fisioterapia mejora la circulación sanguínea y tiene un efecto beneficioso sobre la elasticidad de los ligamentos. La terapia con ondas de choque se lleva a cabo en cursos de 4 a 10 procedimientos.

Plasmolifting (terapia PRP)

Se inyecta en la articulación el plasma rico en plaquetas del propio paciente. Un curso de levantamiento de plasma acelera la regeneración de tejidos.

fonoforesis

El método combina los efectos del ultrasonido y ungüentos medicinales. Los productos de fisioterapia, por regla general, tienen una composición compleja y se preparan en una farmacia con receta médica. El ultrasonido aumenta la capacidad de penetración del principio activo.

masaje

El procedimiento está contraindicado en la etapa aguda de artrosis. Cuando se alivia la inflamación y se reduce el dolor, puede comenzar un curso de masaje. La técnica de drenaje linfático ayuda a prevenir la acumulación de líquido sinovial. El masaje también mejora la circulación sanguínea en la rodilla y alivia los espasmos musculares. El procedimiento es más eficaz después de realizar ejercicios especiales para la artrosis de la articulación de la rodilla.

tomando un baño

Puede realizar el curso en casa según lo prescrito por un médico o como parte de un tratamiento de spa. Para la artrosis están indicados los baños de radón, trementina y sulfuro de hidrógeno. Los procedimientos tienen un efecto beneficioso no sólo en las rodillas, sino también en las articulaciones de la cadera y el tobillo.

Hirudoterapia

Se colocan sanguijuelas médicas alrededor de la articulación deformada. La saliva de estas criaturas contiene sustancias activas que favorecen la restauración del cartílago. La hirudoterapia generalmente se prescribe para la artrosis de grados 1 y 2 para aliviar la hinchazón y reducir el dolor.

ejercicio terapéutico

La gimnasia para la artrosis de la articulación de la rodilla es una parte esencial de un tratamiento complejo. Los ejercicios especiales ayudan a mantener el tono muscular en la extremidad dolorida y previenen la congestión. Empiezan a hacer gimnasia por la mañana, sin levantarse de la cama. Luego, durante el día, realice otras 3-4 series de ejercicios durante varios minutos. Es útil complementar los ejercicios terapéuticos para la artrosis de la articulación de la rodilla con la natación.

Tratamiento quirúrgico

La cirugía está indicada para artrosis de grado 2 y 3:

  • pinchazo. Con una jeringa, el líquido acumulado se bombea fuera de la cavidad articular. La presión interna disminuye, la hinchazón y la inflamación disminuyen y mejora la movilidad. El procedimiento se realiza de forma ambulatoria, previa cita con el cirujano.
  • Artroscopia. El método se utiliza para la rehabilitación de la articulación de la rodilla. La artroscopia se realiza mediante pequeñas punciones, por lo que la operación es bastante fácil de tolerar y el período de recuperación es corto.
  • Osteotomía correctiva. Un método clásico para tratar la artrosis deformante, que consiste en corregir el eje anatómico deformado del miembro inferior, seguido de la fijación de la resección del hueso en forma de cuña con una placa de titanio. Después de la osteotomía, el paciente requiere rehabilitación durante varios meses.
  • endoprótesis. La instalación de una articulación artificial se realiza en casos extremos de artrosis deformante de la articulación de la rodilla y permite que la rodilla vuelva a su rango de movimiento anterior sin dolor. Después de la endoprótesis total, el paciente requiere rehabilitación a largo plazo (alrededor de 2 a 3 meses).

Artroscopia

Método de tratamiento mínimamente invasivo. Se insertan una cámara de video e instrumentos microquirúrgicos en la cavidad articular. El médico realiza un examen exhaustivo de la articulación, elimina partículas de osteofitos, cartílago destruido y tejido cicatricial. La artroscopia ayuda a aliviar temporalmente el dolor y restaurar la movilidad articular.